¿Por qué nos cuesta estar solos?

Tal vez, muchas personas en estas circunstancias, han tenido que quedarse en sus casas solos, sin ninguna compañía, privándose del bullicio de la ciudad, de los encuentros con amigos, de las charlas en las oficina, de las compras muchas veces innecesarias, del alardear de una nueva adquisición, de arreglarse para los demás y no para si mismo, de salir en busca de conquistas amorosas, de la necesidad de buscar cómo llenar sus vacíos y su ansiedad, en adicciones, en el juego, licor, drogas, sexo, afán de producir y quizás enfermarse para obtener un ingreso que tal vez, luego gastará para tener salud, en fin…; la cuestión es que, algunos se sentirán muy cómodos y hasta agradeciendo ese ¨descanso¨ del corre, corre diario. Muchos buscarán cualquier excusa para salir a la calle, otros, seguirán buscando en sus celulares, computadores, videojuegos y televisión para ¨acallar¨ el silencio.
A lo que hoy me quiero referir es, ¿por qué a ciertas personas les cuesta estar solos?; Y es que la soledad a estas personas les da miedo, pero miedo de sí mismos, de confrontarse, de su conciencia que les dice que ha cometido errores, que deben aprender una lección, que es hora de perdonar, de sanar, de desintoxicarse y de avanzar, miedo de no ser buena compañía para si mismo, miedo de no ser autosuficientes, por que se está acostumbrado a dejarle esa tarea a algo externo, ese algo que supuestamente llena pero que es temporal y cuando se acaba, se vuelve a sentir igual o peor.
Esta la oportunidad prefecta para aprender a ser tu mejor compañía; conocerte más y sacarte más provecho, escuchar ese otro yo, escuchar tu cuerpo, llenarte por ti y para ti, liberarse de apegos; no depender de nada ni de nadie para ser feliz, para creer en ti, para ser feliz por ti mismo, en resumen, brindarte plenitud emocional, física y espiritual.
En próximas entregas brindaré herramientas para poder lograr esta autosuficiencia.
Sonia Milena Castaño Betancur Psicóloga